viernes, 13 de diciembre de 2019

Galletas Navideñas Veganas Y Sin Gluten

Navidad...Navidad...Dulce Navidad...

Pero que poquito falta para Navidad!!!! Y qué ganas de disfrutar de estos días, rodeados de familia y amigos, de comilonas (aptas por favor) luces brillantes, regalos...

Así que nosotros ya estamos en modo Navidad y hemos preparado unas galletas de chocolate con formas navideñas y decoradas con glasa muy chulis, y los peques se lo han pasado genial ♥



No llevan leche, huevo, gluten, soja ni frutos secos.

Las he preparado con harina de avena integral sin gluten, la verdad es la que más me gusta para hacer nuestras recetas sin gluten y no se nota la diferencia, ya que nosotros siempre solemos usar harinas integrales.


La glasa la podéis hacer de colores con los colorantes de ChefDelice que son libres de alérgenos, los podéis ver AQUÍ.

Os dejo la receta de las galletas:

  • 70gr de harina de avena integral sin gluten
  • 30gr de margarina vegetal a temperatura ambiente
  • 3 cucharadas de cacao en polvo
  • 50gr de azúcar
  • 1 cucharadita de maicena
  • 30ml de bebida vegetal a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de levadura de repostería

  1. En un bol ponemos la margarina con el azúcar, mezclamos con unas varillas eléctricas o con el robot de cocina hasta que tenga textura de pomada, agregamos la bebida vegetal y seguimos mezclando.
  2. Añadimos la harina tamizada junto con el cacao en polvo y la levadura, mezclamos hasta que podamos hacer una bola con la masa y no se pegue en las manos (si se pega podéis añadir un poquito más de harina)
  3. Hacemos una bola, la ponemos dentro de un bol y metemos en la nevera unos 15-30min.
  4. Encendemos el horno a 180º con calor arriba y abajo, preparamos una bandeja de hornear galletas.
  5. Preparamos dos papeles vegetales de cocina, yo pongo la masa entre medio y la estiro con el rodillo, así no se pega la masa al rodillo y me va mejor, dejamos un grosor de unos 6mm.
  6. Con los cortadores navideños hacemos las galletas y las ponemos sobre la bandeja de hornear.
  7. Horneamos unos 14min, sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla


Para hacer el glaseado ponemos un par de cucharaditas de azúcar glass en un bol y agregamos 1 cucharadita de agua, mezclamos hasta que tenga una textura cremosa, ni muy líquida ni muy espesa.
Ponemos en una manga pastelera y decoramos las galletas.



Se lo han pasado genial decorando las galletas y lo mejor de todo es que están requetebuenas!!!!

Productos que hemos usado para preparar la receta:


jueves, 5 de diciembre de 2019

Banana Bread de Chocolate - Vegano & Sin Gluten

Hola!!!



El otro día preparé un banana bread de chocolate sin leche, sin huevo, sin soja, sin frutos secos y sin gluten y estaba delicioso!!

Me encanta preparar bizcochos con plátano, así los aprovecho cuando ya están feos y los bizcochos salen super ricos.

INGREDIENTES:

  • 100gr de harina de avena integral sin gluten
  • 100gr de harina de arroz Adpan
  • 100gr de azúcar moreno
  • 3 plátanos maduros
  • 2 cucharadas de cacao en polvo (Santa María)
  • 1 sobre de levadura de repostería Adpan
  • 140ml de bebida vegetal de arroz
  • 70ml de aceite de oliva

Encendemos el horno a 180º con calor arriba y abajo, en el vaso de la batidora ponemos 2 plátanos (el otro lo dejamos para decorar encima) la bebida vegetal, el azúcar y el aceite, batimos todo bien, agregamos las harinas, la levadura y el cacao en polvo y volvemos a batir hasta que no queden grumos.

Forramos un molde rectangular con papel vegetal o engrasamos, vertemos la masa y ponemos encima el otro plátano partido por la mitad.

Horneamos unos 40-45min, hasta que al pinchar salga el palillo limpio.


Está buenísimo, ideal para el desayuno o la merienda ♥

Besos!!!

lunes, 2 de diciembre de 2019

Mi primer pan sin gluten

Hola!!!

Me he animado y he intentado hacer un pan sin gluten, una receta muy básica, sin psyllium, goma xantana y todas esas palabras que ahora me he tenido que aprender para adaptar las recetas sin gluten...


Está claro que tengo que mejorar, ha salido bueno, crujiente por fuera y esponjoso por dentro, para ser el primer no esta nada mal eh!! (no me hace falta abuela)


Y lo más importante de todo es que a Adrián le ha gustado y mucho, el pobre se ha puesto super contento cuando ha llegado del cole y lo ha visto al lado de su comida, se pensaba que era comprado y que no podía comer.

INGREDIENTES:

-500gr de mix panadera sin gluten Adpan
-1 sobre de levadura de pan Adpan 
-1 cucharadita de sal
-1 cucharada de aceite de oliva
-300ml de agua templada

Para preparar el pan, ponemos la harina sin gluten en el bol de la amasadora junto con la levadura, la sal y el aceite de oliva, por último agregamos el agua que tiene que estar templada, amasamos con el robot durante unos 5 minutos, usando el gancho o bien con las manos, hasta que podamos formar una bola con la masa, la dejamos dentro del mismo bol, tapada con un paño de cocina, al menos un par de horas.

Una vez haya reposado y haya doblado el volumen, volvemos a amasar, esta vez con las manos, sobre una superficie plana, y le damos la forma que queramos que tanga, una barra larga de pan, un bollo grande o bollitos, ponemos sobre una bandeja de horno con papel vegetal y volvemos a tapar con un paño sobre 1 hora.


Encendemos el horno a 250º con calor arriba y abajo.
Yo he intentado darle forma de pan de pueblo, le he hecho con un cuchillo unos cortes, antes de meterlo en el horno nos mojamos las manos y sacudimos unas gotas sobre el pan.
Metemos en el horno unos 45 min, los 10 primeros minutos lo he tenido a 250º y después lo he bajado a 200º
Dicen que para comprobar que esté bien hecho por dentro, al golpear la parte de abajo tiene que sonar como hueco.

Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.


¿Y tú, tienes algún super truco para hacer pan sin gluten?

Pues escríbeme un comentario y me lo explicas ♥

viernes, 29 de noviembre de 2019

Galletas de avena con plátano y chocolate - Veganas y sin gluten

Hola!!!!

Ayer preparé unas galletas de avena y plátano deliciosas, ya sabéis lo que me gustan, siempre las preparo con copos de avena pero esta vez he usado harina de avena integral sin gluten y están tremendas!!!


INGREDIENTES:
  • 100gr de harina de avena integral sin gluten
  • 2 plátanos
  • 2 cucharadas de sirope de arroz
  • 4 gotas de aroma de vainilla
  • 3 cucharadas de aceite de coco
  • 1/2 tableta de chocolate Santa María
  • 1 pizca de canela


Encendemos el horno a 180º con calor arriba y abajo, preparamos una bandeja con una lámina de horno para poner las galletas, yo uso la lámina de Kit nature que es reutilizable y va genial! La podéis ver AQUÍ.

En un bol ponemos la harina de avena, en un plato aplastamos los plátanos hasta hacer puré, agregamos junto con la harina, 2 cucharadas de aceite de coco derretido, el aroma de vainilla y una pizca de canela, mezclamos hasta que estén todos los ingredientes integrados.

Con ayuda de una cuchara ponemos bolitas sobre la bandeja, aplastamos un poco con la cuchara para darle la forma a la galleta, metemos en el horno 25min.


Sacamos del horno, dejamos enfriar, derretimos el chocolate en el microondas con 1 cucharada de aceite de coco, en tandas de 30seg para que no se queme.

Bañamos la parte de abajo de las galletas en chocolate, ponemos sobre una rejilla hasta que endurezca el chocolate, podemos poner el chocolate que sobra por encima con ayuda de una cuchara.


Deliciosas!!!!

jueves, 28 de noviembre de 2019

Maternidad Con Alergias: La historia de Maica

Hola!!!

Aquí estamos de nuevo con otra historia de #MaternidadConAlergias como siempre mil gracias por compartir con el resto de familias, si te animas a compartir la tuya escríbeme por e-mail a sintrazasdeleche@gmail.com




"Reconozco que con miedo supersticioso, comparto esta publicación. Agradecidos, nos desechamos de esta tanda de inyectables de adrenalina, caducados, sin usar, por suerte. No es un canto a la victoria, pues nos queda mucho caminar por delante, ya preparados con nuevas cargas y esperanzas de no tener que usarlas, al igual que las anteriores. 

Hace ya casi un año, que sin quererlo, ni imaginarlo, ni esperarlo, entramos en esa cueva oscura, misteriosa y aterradora, de golpe, sin aviso. En el mejor de los escenarios, en el punto más accesible por los servicios médicos, conseguimos superar el primer reto al que nos enfrentamos, la anafilaxia.

Entonces, apareció un intruso en nuestra familia, un ser despreciable, indeseable y asqueroso al que rechazábamos con nuestras fuerzas, un monstruo horrible y aterrador que nos acompañaba en cada instante de nuestro día, el miedo, una carga insoportable. Una carga pesada que estaba cuando estábamos con ella, pero que pesaba el doble cuando no estábamos a su lado. La paradoja en esta historia, una niña tan pequeña acompañada de algo tan grande, que a muchos les asusta, normal. 

Con trabajo, compañía, mucho expresar y ser escuchados, lo que fue un horrible monstruo pasó a ser un integrante más de la familia, que además dejó de ser tan horripilante a nuestros ojos, simplemente era como era, y además a veces se va y no regresa, y lo que era una auténtica pesadilla se convirtió, en una realidad, más allá del juicio y la evitación. 

A pesar de no haberlo elegido, y no lo elegiría, a esta historia le debemos aprendizajes, y sí, ha habido muchos y los habrá. Y agradecimientos, a los que han estado delicadamente atentos a los riesgos poniendo soluciones, siendo flexibles y haciéndonos el espacio más seguro e integrador posible, incluso. Gracias, gracias. Estos gestos no son solo una fiesta sin alérgenos, sino gestos que van más allá, más profundo, más empático, más HUMANO.

Y ahora, siento una misión, que además invito a que la sea incluso de los que tenéis la suerte de no vivirlo. Difundir y proteger.

1. Enséñale a tus hijos lo que son las alergias, enséñale que hay alimentos peligrosos para los niños alérgicos y que no deben compartir sus alimentos con ellos.
2. Ayuda a que las personas alérgicas se sientan integradas en las fiestas! (Pregunta sobre alimentos que pueda tomar y ofréceles alguna alternativa. El niño y los padres te lo agradecerán, y además siempre hay opciones al alcance!)
3. No ofrezcas jamás alimentos a un niño sin consentimiento de sus padres (Una persona con alergia puede morir por exponerse al alérgeno)
4. Si quieres celebrar el cumple de tu hijo en el colegio, lleva obsequios que no sean comestibles, una libreta, una plastilina, colores, una careta…No lleves comida que pueda resultar en algo fatal para el niño alérgico o que obligue a los profesores a apartar al niño alérgico del grupo.
5. Apoya a los padres de niños con alergias, es un camino difícil, pero tu compañía les ayudará
POR MÁS CONCIENCIA SOCIAL DE LAS ALERGIAS Y EN LOS COLEGIOS. AYUDA A DIFUNDIR"

Maica

sábado, 23 de noviembre de 2019

Magdalenas veganas de naranja - Sin Gluten

Hola!!!

Con el tema de la dieta de exclusión de Adrián raro es el día que no enciendo el horno para preparar el desayuno o la merienda, lo que más le gusta son los donuts de calabaza, le encanta, claro está que no sabe que llevan calabaza...

Pero como me gusta ir variando y probando recetas nuevas hice unas magdalenas de naranja que están muy ricas y además no llevan leche, huevo, soja, gluten ni frutos secos.



Quedan esponjosas y tiernas, y con el sabor a naranja están mmmm...
Me parecen un buen desayuno, acompañadas de un vaso de bebida vegetal (en nuestro caso toma avena sin gluten) con una cucharada de cacao.

INGREDIENTES:

*Para 10 magdalenas

-150gr de harina de avena integral sin gluten
-120gr de azúcar moreno
-40gr de aceite de oliva (aprox. unas 15 cucharadas soperas)
-1 sobre de levadura de repostería Adpan
-1 naranja grande (zumo y ralladura)



Encendemos el horno a 180º con calor arriba y abajo. Preparamos la bandeja de hornear magdalenas con las cápsulas de papel.
En un bol ponemos la harina, la levadura y el azúcar, mezclamos, añadimos la ralladura de la naranja, exprimimos la naranja para sacar el zumo, agregamos junto con el aceite de oliva, mezclamos hasta que no queden grumos.
Repartimos la masa en las cápsulas de magdalenas y metemos en el horno unos 21min.


¿Habéis visto que fácil es preparar unas ricas magdalenas caseras con pocos ingredientes?

Un beso ♥

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Maternidad Con Alergias: La historia de Emilie

Hola!!!

Os dejo una nueva historia de #MaternidadConAlergias si quieres que comparta la tuya escríbeme por e-mail a sintrazasdeleche@gmail.com



"Emilie nació sanota y gordita. Era una bebé risueña y dormilona hasta que a la semana de nacer empezó con los temidos “cólicos del lactante”. Se pasaba horas, noches... llorando y retorciéndose. Su alimentación solamente era lactancia materna a demanda. Cuando pasó el tiempo y llegó a los tres meses sin mejoría, y después de probar todos los remedios habidos y por haber... y de que todos los pediatras achacaran los dolores a la inmadurez del estómago.... empezamos a sospechar que si la peque estaba mal era porque algo no le sentaba bien. Además empezó a desarrollar dermatitis atópica; la cara, las manos y las muñecas se le ponían en carne viva... no se curaba con nada.
Puesto que en mi familia tenemos genes de alergias (yo misma tengo varias alergias... mi madre... mi hermana... mi sobrina tiene hasta más de 12 alergias alimentarias....) empecé a informarme.... porque los médicos si no ven un caso claro de anafilaxia o reacción alérgica evidente no te hacen mucho caso. 

Por ese entonces yo tomaba mucha leche. Había leído que cuando la mamá da pecho y toma el alimento alérgico para el bebé éste podía pasarse al mamar, así que dejé de tomar leche por completo, pero la peque no mejoraba...
Del huevo no sospeché en absoluto. Es más, yo comía huevo casi a diario. 

Cuando empezó a comer sólidos (utilizando el método Baby Led Weaning) a los 6 meses de edad estábamos al tanto cada vez que le dábamos algún alimento por si había reacción.

Puesto que ya se recomienda empezar cuanto antes con los posibles alimentos que más producen alergia, a los 6 meses y medio de edad le empezamos a dar yema de huevo cocida. Parecía no gustarle mucho, se la llevaba a la boca y ni la comía... 

Cuando tenía 7 meses le dimos por primera vez tortilla francesa con clara y yema. Emilie, contenta con su nueva comida cogió un trozito, se lo llevó a la boca y enseguida lo escupió. Nosotros insistimos en que estaba rica y que la probara de nuevo... pero ocurrió lo mismo.
Al cabo de no más de dos minutos tenía la mano con la que cogió el trozo de tortilla, los labios y la cara hinchados y con un sarpullido de color rojo... en ese momento nos levantamos asustados, lo dejamos todo tal cual y nos fuimos corriendo a urgencias. 

Y mientras íbamos en el coche yo no hacía otra cosa más que mirarla y remirarla... evitar que se durmiera... distraerla... fueron momentos muy angustiosos porque no sabes realmente qué hacer.
Al llegar a urgencias vieron que era una reacción alérgica alimentaria. Le dieron antihistamínico y esperamos a ver resultados. No hizo falta más medicamentos porque no llegó a ingerir el huevo.

A partir de ese día todo fue rodado: cita con la alergóloga, análisis de sangre, test en piel... y resultó ser alérgica al huevo. 
Por precaución le hicieron unas cuantas pruebas más (al tomate, piña, varios frutos secos y leche) y resultaron negativas. 

A partir de ahí y en base a sus valores de alergia hemos tenido que esperar a que tuviera 30 meses de edad para empezar la primera provocación con huevo horneado como bizcocho y poco a poco vamos viendo resultados. 

Los mayores retos a los que personalmente nos hemos enfrentado han sido: 
-Un mal diagnóstico inicial por parte de los pediatras por la costumbre de achacar “cólicos del lactante” a todo retortijón, en vez de ver de dónde proceden esos dolores.
-El susto de ver a tu hijo hincharse y no saber exactamente qué pasa y qué hacer.
-El poco apoyo de algunos familiares que no toman en serio el peligro de darle el alérgeno a tu hij@ con el consecuente prejuicio de decir que los padres somos unos obsesivos y exagerados. También he de decir que otros familiares han colaborado al completo.
-La angustia que se pasa cada vez que tienen que hacerle una nueva provocación."

viernes, 15 de noviembre de 2019

Donuts Veganos de Calabaza Glaseados - Sin Gluten

Hola!!!

Mirad que donuts preparamos para merendar el otro día.


No llevan leche, huevo, soja, frutos secos ni gluten y están super ricos, los hicimos por la tarde y no llegaron ni a la cena!!


Quedan super tiernos y esponjosos, el glaseado le da un toque dulce super rico!!! Adrián me pregunta cada día que cuando los volvemos hacer ♥


Os cuento lo fácil que es prepararlos en casa.

INGREDIENTES PARA 6 DONUTS:

-100gr de harina de avena integral sin gluten
-50gr de azúcar moreno
-100ml de bebida vegetal de arroz
-60gr de calabaza asada
-25ml de aceite de girasol
-1 cucharada de levadura de repostería Adpan
-5 gotas de aroma de vainilla ChefDelice

*Para el glaseado:

-2 cuchadas de azúcar glass
-2 cucharadas de bebida vegetal de arroz

Encendemos el horno a 180º con calor arriba y abajo, preparamos la bandeja de hornear donuts, engrasamos.
Si tenemos la calabaza cruda la troceamos y la metemos un par de minutos en el microondas, la ponemos en el vaso de la batidora junto con la bebida vegetal y el aceite, trituramos todo.
En un bol ponemos la harina de avena integral sin gluten, el azúcar moreno y la levadura, mezclamos, añadimos la calabaza batida y mezclamos, agregamos las gotas de aroma de vainilla y mezclamos bien.
Repartimos la masa en el molde de donuts, con ayuda de una cuchara o con una manga pastelera.
Horneamos los donuts durante 15 min, una vez estén listos sacamos del horno y dejamos reposar 10min en la bandeja antes de desmoldar sobre una rejilla.


Preparamos el glaseado, mezclando en un bol el azúcar glass junto con la bebida vegetal de arroz, movemos con unas varillas hasta que no queden grumos, bañamos los donuts por un lado en el glaseado y dejamos sobre una rejilla hasta que endurezca un poco.


Deliciosos!!!!

Recuerda etiquetarme si preparas la receta y utilizar el hashtag #sintrazasdeleche

Otras recetas de donuts.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Historia Alba Quadrado - Alergias Alimentarias

La historia de cómo superé la alergia a la leche y me quedé con otras tantas.


Mi historia de alergia a la proteína de leche y cómo mis padres gastaban 300€ al mes en comida apta para mí.

Mi historia con las alergias alimentarias comienza desde que yo era un bebé (hace 27 años). Mi madre me daba el pecho, y como a cualquier bebé, se le controlaba el peso mensualmente, pero en mi caso, algo andaba mal. No daba la talla para el “estándar”, y el entorno de mi madre decía que “ella no tenía suficiente leche para darme, al tener poco pecho, y que por eso yo no crecía”. Mi madre dudaba y estaba preocupada, así que decidió, a los tres meses, dejarme de dar el pecho y se lo comunicó al pediatra. 


Al empezar con biberones, mi madre notaba que siempre me rascaba los ojitos y comenzaba a respirar fuerte (con pitidos) cuando tomaba la leche.  Fue entonces cuando el pediatra le pidió a mi madre que me diera el biberón en consulta para verlo por sí mismo, y me diagnosticaron alergia a la proteína de leche de vaca. Por aquel entonces, en alergología pediátrica del materno, mi alergóloga decía que no me haría las pruebas de alergia siendo tan pequeña porque “no eran tan fiables”, así que con la introducción de alimentos, mi madre iba descubriendo las alergias que me surgían (plátano, marisco, kiwi, fresas, pescado, frutos secos, huevo). El caso del huevo siempre ha sido muy curioso, porque he tenido épocas en las que he podido comer hasta huevo duro y frito, y otras en las que no (ha sido la alergia que más ha fluctuado a lo largo de mi vida).


El pediatra decía que la alergia a la leche se me iría quitando, pero que las alergias que iba adquiriendo a lo largo de mi vida, probablemente no se quitarían. Y tuvo razón.

Cuando me excluyeron la leche, mi madre empezó a comprar fórmulas de farmacia, que eran “horribles”, según cuenta, porque tenían un olor muy fuerte a queso y no eran nada agradables de sabor (razón por la que mi madre cree que ahora no soporto el queso).  Decidió empezar a comprar leche, natillas y yogures de soja, pero por aquel entonces, no se conseguía en supermercados cualquiera, así que tenía que ir al Corte Inglés donde cada bote costaba cerca de 2€. Mis padres se gastaban 300€ al mes en productos a base de soja (si hoy eso nos resulta mucho, imagínate por aquel entonces).


Mi padre era un adicto a los helados, y al vivir en Canarias, es una práctica muy habitual el hecho de “tomarse un helado” cuando sales a pasear. Cuenta mi madre que a mí se me iban los ojos, y que me daban a probar poquito a poco, hasta que un día, mi madre me compró un helado de fresa y fui la niña más feliz de la playa. Dicen que me había manchado por todos lados, pero daba igual la ropa viendo toda la felicidad que desprendía. Ese día, supieron que había superado la alergia a la proteína de leche de vaca, y desde entonces, fue la única que conseguí superar.


Siendo adulta, he desarrollado, además, la alergia al látex, champiñones y miel, y sigo siendo muy alérgica (anafilaxia) a los frutos secos, pescados, mariscos y huevo (además de algunas frutas). 

Mi vida no ha sido nada fácil, pero me gustaría lanzar un mensaje a todas esas personas y familias que comienzan a vivir con la alergia hoy en día. Hoy tenemos legislación que regula 14 alérgenos, que aunque no tan riguroso, ya tenemos ciertos filtros que nos permiten, por lo menos, saber lo que compramos. Cuando yo era pequeña estas cosas no existían, y los médicos sabían muchísimo menos de alergia que ahora (recuerda que no me hicieron las pruebas de alergia de pequeña porque dijeron que no eran fiables). Por otro lado, los productos “aptos” son más accesibles que antes, o por lo menos, existen más alternativas para todos los bolsillos. Mis padres no tenían otra opción que gastar 300€ al mes en mis leches de soja. Nos encontramos, además, en la era de la información y sobreinformación. Tenemos internet y acceso a cualquier fuente que queramos consultar, incluso a hablar con otras personas y familias que se encuentran en la misma situación que nosotros y en cualquier lugar del mundo. Y, por último, decir que, independientemente del momento en el que nos encontremos, todos los padres hacen lo mejor que saben con la información que tienen, y mis padres no fueron
menos, solo que tú tienes muchas más posibilidades que ellos, ¡aprovéchalo!



Sé que es difícil aceptar la condición de ser alérgicos, y lidiar con un entorno que aún nos ve como bichos raros, pero siéntete afortunado por estar pasando por esto hoy en día, porque hasta cuando yo era pequeña, mis padres cocinaban pescado sin saber que con asfixiarme ya podría morirme. Mi experiencia me dice que cualquiera puede llegar a aceptar la situación. De hecho, yo me empoderé tanto que decidí acompañar a otras personas en el camino a través del proyecto Alergias con Alegría. Te invito, por cierto, a descargar una tarjeta de identificación de alergias e intolerancias (las tienes en versión adulto y niño).


No elegimos lo que nos sucede, pero sí lo que hacemos con lo que nos sucede.
Mucho ánimo a todas las personas y familias y un #besosintrazas para todas.

Alba Quadrado.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Croquetas de pollo - Sin leche, huevo, gluten ni soja

Hola!!!

Hoy os dejo doble receta, de caldo de pollo casero y croquetas ♥


Todas las semanas preparo caldo casero, con pollo y verduras, aprovecho la carne del pollo para hacer croquetas, y con el caldo hacemos una sopa con verduras, fideos y garbanzos para otro día de la semana o para acompañar las croquetas.


 No llevan leche, huevo, soja ni gluten y están deliciosas!!!

INGREDIENTES:

Para el caldo:
-1 pollo de corral (usaremos la carcasa y 1 pechuga)
-1 zanahoria
-1 puerro
-1 rama de apio
-1 nabo
-1 trozo de calabaza
-1 patata

Para las croquetas:
-Bebida vegetal de arroz
-1 cebolla
-Harina fina de maíz (maicena)
-Sal
-Pimienta
-Aceite de oliva
-Harina de arroz Adpan
-Pan rallado sin alérgenos Adpan



Empezamos preparando el caldo, limpiamos el pollo, usaremos la carcasa y una pechuga, lo ponemos en la olla rápida, junto con el resto de verduras, cubrimos de agua y ponemos a fuego alto unos 45 minutos.

Una vez tengamos el caldo listo, separamos la carne del pollo, yo la paso por el procesador de alimentos para que quede picadita, picamos también la cebolla.
En una sarten con un chorro de aceite de oliva sofreímos la cebolla, cuando empiece a ponerse doradita (sin quemarse!!) añadimos una cucharada de maicena, movemos bien, y vamos agregando la bebida vegetal hasta conseguir una textura ligera y cremosa, añadimos el pollo picado, sazonamos al gusto y movemos todo bien, tiene que quedar una textura espesa para poder darle forma a las croquetas pero cremosa.

Dejamos enfriar la masa, yo la suelo hacer de un día para otro, la dejo toda la noche en un tupper en la nevera y al otro día hago las croquetas.

Le damos forma a la masa, pasamos primero la croqueta por harina de arroz, después por bebida vegetal de arroz y por último por el pan rallado, freímos en aceite de oliva.


Adrián las quiso acompañadas de patatas fritas caseras ♥

Un beso!!!

martes, 12 de noviembre de 2019

Cupcakes de zanahoria con crema de queso - Vegano y sin gluten

Hola!!!


Después del éxito de la receta del bizcocho vegano de zanahoria (receta aquí) no podía faltar la versión apta (sin leche, huevo, gluten, soja ni frutos secos) estos cupcakes de zanahoria con crema de queso son un éxito garantizado!!!! No podrás parar una vez que los pruebes!!!


Lo tienen todo, son tiernos, esponjosos, deliciosos y la crema de queso es un vicio ♥

Me ha sorprendido lo riquísimos que están para tener tantos "SIN"


INGREDIENTES:

-200gr de harina de avena integral sin gluten 
-3 zanahorias crudas
-200ml de bebida vegetal de avena sin gluten o arroz
-100gr de azúcar moreno
-50ml de aceite de girasol
-1 sobre de levadura de repostería Adpan
-5 gotas de aroma de vainilla Chefdelice

Para la crema de queso vegana:

-100gr de Violife Creamy Original para untar
-1 cucharadita de margarina vegetal
-5 gotas de aroma de vainilla Chedfelice
-5 o 6 cucharadas soperas de azúcar glass
*Productos disponibles en nuestra tienda online.


Encendemos el horno a 180º con calor arriba y abajo.
Pelamos las zanahorias, las troceamos y las ponemos en el vaso de la batidora junto con la bebida vegetal, el aceite y el aroma de vainilla, trituramos.
En un bol ponemos la harina de avena integral sin gluten, la levadura y el azúcar moreno, vertemos la mezcla anterior y con unas varillas mezclamos hasta que no queden grumos.


Preparamos una bandeja de hornear magdalenas con las cápsulas de papel y rellenamos una cucharada (uso la cuchara de hacer bolas de helado) en cada cápsula.

Metemos en el horno unos 21 min, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.


Preparar la crema de queso, es muy fácil, en un cuenco ponemos 100gr de queso creamy vegano, una cucharadita de margarina y el aroma de vainilla, mezclamos con unas varillas eléctricas, vamos añadiendo el azúcar glass hasta que tenga una textura cremosa, cubrimos nuestros cupcakes con ayuda de una cuchara o una manga pastelera, yo los dejo dentro de la nevera.

Están deliciosos!!!! ♥

*Podéis usar esta receta para hacer un bizcocho y cubrirlo con la crema de queso, en caso de hacer un bizcocho lo horneamos unos 40-45min.

Productos que he usado para realizar la receta: